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Consejos para ser feliz

Cómo fortalecer el amor propio

Desarrolla amor propio, confianza y respeto

La capacidad de desarrollar amor propio, confianza y respeto es innata a nuestra naturaleza. Las personas deberían disfrutar de un alto nivel de autoestima, experimentando tanto una fe en sí mismos como una fuerte sensación de que merecen ser felices. Pero no lo es. Muchos padecen sentimientos de inutilidad, inseguridad, dudas sobre si mismas, culpa y miedo, una sensación de “no soy suficiente”. En muchas ocasiones estos sentimientos no se reconocen y admiten con facilidad, pero ahí están.

La forma en que nos consideramos a nosotros mismos afecta el trabajo, estudio o las relaciones personales, incluso nuestra forma de actuar como padres y las posibilidades que tenemos de progresar en la vida.

Nuestras respuestas ante los sucesos dependen de quién y qué pensamos que somos. Las situaciones que vivimos en nuestra vida son los reflejos de la visión íntima que poseemos de nosotros mismos. Por lo tanto, la autoestima es la clave del éxito o del fracaso y nos ayuda a entendernos y entender a los demás.

Qué es la autoestima

La autoestima tiene dos elementos: un sentimiento de capacidad personal y un sentimiento de valía personal. Es decir, la autoestima es la suma de la seguridad, confianza, el respeto y el amor por uno mismo. Refleja el juicio implícito que cada uno hace de su habilidad para enfrentar los desafíos de la vida (para comprender y superar los problemas) y de su derecho a ser feliz (respetar y defender sus intereses y necesidades).

Tener una alta autoestima es sentirse preparado para la vida, es decir, sentirse capaz y valioso. Tener una autoestima baja es sentirse inútil, sentir que no se cuenta con las habilidades necesarias para realizar cualquier actividad, en sentirse inseguro, retraído, solitario por no encajar; es decir sentirse equivocado no con respecto a tal o cual asunto, sino equivocado como persona.  

La autoaceptación

Si la esencia de vivir es el respeto por los hechos y la realidad, la autoaceptación es la prueba.

La autoaceptación pide que enfoquemos nuestra experiencia con una actitud que haga irrelevantes los conceptos de aprobación o desaprobación: el deseo de ver, de saber, de conocer.

Ahora, aceptarnos a nosotros mismos no significa carecer del afán de cambiar, mejorar o evolucionar. Lo cierto es que la autoaceptación es la condición previa del cambio. Si aceptamos lo que sentimos y lo que somos, podemos permitirnos ser conscientes de la naturaleza de nuestras elecciones y acciones, y nuestro desarrollo no se bloquea.

Cómo aprender a aceptarse

Comencemos por un ejemplo simple. Párate frente a un espejo en el que puedas verte de cuerpo completo y mírate. Presta atención a tus sentimientos mientras lo haces. Quizá algunas partes de lo que veas te gustarán más que otras. Tal vez vea en tu rostro dolor que no deseas asumir; alguna parte de tu cuerpo que no te gusta mirar; indicios de tu edad y no puedas soportar los pensamientos y emociones que te generan. De modo que te sientes impulsado a huir, a rechazar, negar, olvidarte de ciertos aspectos de ti.

Repite estas palabras mientras te sigues observando: “Sean cuales fueren mis defectos o imperfecciones, me amo y me acepto a mí mismo sin reservas y por completo”. Respira profundamente y repite esra frase una y otra vez durante uno o dos minutos, sin acelerar el proceso, permitiéndote experimentar plenamente el significado de las palabras.

 Quizás sientas que no es verdad y digas: “Pero hay algunas partes de mi cuerpo que no me gustan; ¿cómo puedo entonces aceptarlas sin reservas y por completo?” Recuerda: aceptar no significa gustar; aceptar no significa que no podamos imaginar o desear cambios o mejoras. Significa experimentar, sin negación ni rechazo, que un hecho es un hecho; significa aceptar que la cara y el cuerpo que ves en el espejo son tu cara y tu cuerpo, y que son como son.

Practica este ejercicio en la mañana, y al poco tiempo comenzarás a experimentar la relación entre la autoaceptación, el amor propio, el respeto y la autoestima.

Con esta práctica mantendrás una relación más armoniosa contigo,, no sólo desarrollará su confianza y su respeto, sino que, si existen aspectos de ti que no te gustan y tienes posibilidades de cambiar, estarás más animado para realizar esos cambios, una vez que hayas aceptado los hechos tal como son ahora. No nos sentimos inclinados a cambiar aquellas cosas cuya realidad negamos.

La importancia de practicar el amor propio

El amor propio no depende de nuestro atractivo físico, como imaginan algunos con ingenuidad. Nuestra voluntad o falta de voluntad para vernos y aceptarnos sí tiene consecuencias en nuestro amor propio y nuestra autoestima. La actitud hacia la persona que vemos en el espejo es sólo un ejemplo dentro del tema de la autoaceptación.

La autoestima también aumenta con este proceso, aun cuando los miedos no sean el producto de fantasías, sino que correspondan a una realidad particular que sí es temible y que uno debe afrontar. Toma unos minutos para contemplar algún sentimiento o alguna emoción que no te resulte fácil afrontar.

Otra poderosa herramienta para cultivar el autoconocimiento, la autoaceptación y el desarrollo personal es la técnica de completar oraciones, sobre la que ha hablado Nathaniel Branden en sus obras.

Frases de amor propio

Aquí incluimos algunas frases de Louise Hay que pueden ayudarte en este proceso:

  • Me amo y me acepto exactamente tal como soy
  • Acepto todo lo que he creado para mí
  • Me apoyo, confío en mí y me acepto allí donde esté.
  • Puedo existir dentro del amor de mi propio corazón.
  • Me pongo la mano sobre el corazón y siento el amor que hay en él. Sé que en él hay mucho lugar para aceptarme tal como soy aquí y ahora.
  • Acepto mi cuerpo, mi peso, mi altura, mi aspecto  y mis experiencias. Mi pasado y mi presente.
  • Estoy dispuesto a dejar que mi futuro suceda.
  • Soy una Expresión Divina y Magnífica de la Vida, y me merezco lo mejor de lo mejor. Y lo acepto para mí, ahora.
  • Acepto los milagros.
  • Creo y acepto sanar.
  • Acepto que estoy a salvo. Y sobre todo, me acepto.
  • Soy un ser único y valioso, y me aprecio como tal.
  • Si esperamos a ser perfectos para amarnos a nosotros mismos,
  • perderemos la vida entera. Ya somos perfectos, aquí y ahora.

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