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Consejos para ser feliz

Puedes cambiar el mundo

julio 30, 2019
Puedes cambiar el mundo

Tu puedes cambiar al mundo si vives en la verdad. Porque la verdad de nuestro ser es que estamos llenos de amor incondicional, de una extraordinaria alegría, de una serena paz.

Lo que necesitamos es saberlo y vivirlo. Hoy nos preparamos mentalmente para mañana. Los pensamientos que tenemos, las palabras que decimos, las creencias que aceptamos, configuran nuestro mañana.

Nuestra alma siempre busca un mayor crecimiento e integración, la oportunidad de sanar y de expresar todo lo que somos. A veces resulta muy difícil comprender los métodos que utiliza el alma para favorecer nuestro crecimiento. Nuestra personalidad, esa parte que asumimos para participar en este mundo, tiene ciertas ex- pectativas y necesidades. Nos asustamos, nos resistimos y a veces nos enfurecemos cuando no se satisfacen inmediatamente esas expectativas.

Es en esos momentos, más que en ningún otro, cuando hemos de aferramos a la fe de que hay un poder que está trabajando en nuestra vida y que si nos abrimos y estamos dispuestos a crecer y cambiar, todo se va a solucionar para nuestro mayor bien.

Con frecuencia nuestros momentos más dolorosos, esas veces que exigen el máximo esfuerzo a nuestra personalidad, son las circunstancias que nos ofrecen las mayores oportunidades de crecimiento. Estas son ocasiones para desarrollar nuestra autoestima y una mayor confianza en nosotros mismos.

No te resistas a ninguna oportunidad de crecer. En los momentos de dificultad es importante que practiquemos la gratitud y la bendición tanto como podamos.

Puedes cambiar el mundo
Puedes cambiar el mundo

El dolor es siempre la resistencia de la personalidad a un nuevo crecimiento. Nos resistimos mucho a cambiar, porque no confiamos en que, fundamentalmente, la Vida funciona a la perfección y en que estamos exactamente donde necesitamos estar, experimentando exactamente lo que nos hace falta para crecer y desarrollar todo nuestro potencial, porque somos seres maravillosos en un Universo magnífico. Siempre estamos en un proceso de crecimiento positivo.

Los acontecimientos de nuestra vida sólo son experiencias. Y nuestras experiencias no son nuestra identidad ni nuestra valía personal. No hemos de centrar la atención en la experiencia. Por ejemplo, no hemos de decir: «Soy un fracaso», sino: «He tenido una experiencia de fracaso y ahora me estoy recuperando». El crecimiento es simplemente cambiar el modo de ver las cosas.

La vida es un proceso de aprendizaje. Estamos aquí en la Tierra para aprender y crecer. No saber no es un delito, sino simplemente ignorancia o falta de entendimiento. De modo que no tenemos que juzgarnos ni juzgar a los demás por no saber. La vida siempre superará nuestra capacidad de entenderla. Todos estamos creciendo y adquiriendo más entendimiento. Sin embargo, jamás lo «sabremos todo».

Quedarnos quietos y entrar en nuestro interior nos ayuda a encontrar las respuestas que necesitamos en esta época de nuestra vida. Cuando preguntamos o pedimos ayuda, nuestro yo interior nos responde.

Las personas que viven la verdad cambian el mundo. Porque la verdad de nuestro ser es que estamos llenos de amor incondicional, de una extraordinaria alegría, de una serena paz. Estamos conectados con la sabiduría infinita.

Lo que necesitamos es saberlo y vivirlo. Hoy nos preparamos mentalmente para mañana. Los pensamientos que tenemos, las palabras que decimos, las creencias que aceptamos, configuran nuestro mañana. Cada día, frente a un espejo, afirma: «Estoy lleno de amor incondicional y lo expreso hoy. Estoy lleno de alegría y la expreso hoy. Estoy lleno de paz y la comparto hoy. Estoy lleno de una infinita sabiduría y la practico hoy Y esta es mi verdad». ¡Es una poderosa manera de comenzar el día! Y ciertamente que tú puedes hacerlo.

Nuestra alma siempre busca un mayor crecimiento e integración, la oportunidad de sanar y de expresar todo lo que somos. A veces resulta muy difícil comprender los métodos que utiliza el alma para favorecer nuestro crecimiento. Nuestra personalidad, esa parte que asumimos para participar en este mundo, tiene ciertas ex- pectativas y necesidades. Nos asustamos, nos resistimos y a veces nos enfurecemos cuando no se satisfacen inmediatamente esas expectativas (el progreso material, por ejemplo). Es en esos momentos, más que en ningún otro, cuando hemos de aferramos a la fe de que hay un poder superior que está trabajando en nuestra vida y que si nos abrimos y estamos dispuestos a crecer y cambiar, todo se va a solucionar para nuestro mayor bien.

Con frecuencia nuestros momentos más dolorosos, esas veces que exigen el máximo esfuerzo a nuestra personalidad, son las circunstancias que nos ofrecen las mayores oportunidades de crecimiento. Estas son ocasiones para desarrollar nuestra autoestima y una mayor confianza en nosotros mismos. Puede ser o no un consuelo saber que son muchas las personas que experimentan contratiempos parecidos en su vida. Estamos en un lugar de crecimiento acelerado en este planeta. Ahora más que nunca es el momento de ser más cariñosos y pacientes con nosotros mismos. No te resistas a ninguna oportunidad de crecer. En los momentos de dificultad es importante que practiquemos la gratitud y la bendición tanto como podamos.

El dolor es siempre la resistencia de la personalidad a un nuevo crecimiento. Nos resistimos mucho a cambiar, porque no confiamos en que, fundamentalmente, la Vida funciona a la perfección y en que estamos exactamente donde necesitamos estar, experimentando exactamente lo que nos hace falta para crecer y desarrollar todo nuestro potencial, porque somos seres maravillosos en un Universo magnífico. Siempre estamos en un proceso de crecimiento positivo.

Los acontecimientos de nuestra vida sólo son experiencias. Y nuestras experiencias no son nuestra identidad ni nuestra valía personal. No hemos de centrar la atención en la experiencia. Por ejemplo, no hemos de decir: «Soy un fracaso», sino: «He tenido una experiencia de fracaso y ahora me estoy recuperando». El crecimiento es simplemente cambiar el modo de ver las cosas.

La vida es un proceso de aprendizaje. Estamos aquí en la Tierra para aprender y crecer. No saber no es un delito, sino simplemente ignorancia o falta de entendimiento. De modo que no tenemos que juzgarnos ni juzgar a los demás por no saber. La vida siempre superará nuestra capacidad de entenderla. Todos estamos creciendo y adquiriendo más entendimiento. Sin embargo, jamás lo «sabremos todo».

Quedarnos quietos y entrar en nuestro interior nos ayuda a encontrar las respuestas que necesitamos en esta época de nuestra vida. Cuando preguntamos o pedimos ayuda, nuestro yo interior nos responde.

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