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Consejos para ser feliz

Conexión con el alma

Conexión con el alma

La conexión con el alma se hace desde la calma. El alma es una representación de tu auténtica esencia. Evalúa con inteligencia tus emociones. Todas ellas tienen un mensaje para ti, la inteligencia está en descifrarlo y para ello la actitud te da la oportunidad de hacerlo. Para lograrlo, busca cada día tu momento de soledad, de paz, de calma, de quietud. Aunque solo sea durante cinco minutos, goza de este espacio personal tuyo. Retírate de la algarabía, de las personas, de tus obligaciones y compromisos un momento durante el día.

En este tiempo, puedes encontrarte contigo mismo, con tu esencia, con la divinidad que hay dentro de ti. Tal vez conectes con tu alma y recuerdes el propósito de tu vida. En cualquier caso, se trata de que estés aquí siendo tú mismo. Puedes ser un faro, una luz que ilumine a otros con el ejemplo.

Cuando llegues al punto de encontrarte a ti mismo, tu vida ya nunca va a ser igual. Aparecerá una versión actualizada de ti y te manifestarás desde la humildad, desde la sencillez, desde la alegría del niño interior que habrás recordado y despertado dentro de ti. Habrás regresado a la inocencia, a ti mismo. Habrás hecho la conexión con el alma.

El primer paso para conectar con tu alma, es cambiar el concepto del yo. Renuncia a tu historia personal como árbitro de tu vida, deja de resistirte a tu potencial más pleno. Recuérdate que todo lo que creías cierto te ha llevado a un punto en el que ya no quieres resistirte a tus poderes más altos, sino que deseas explorarlos.

• Toma conciencia de la realidad no física de la que formas parte. Entra en contacto con la divinidad (universo, dios, ángeles, fuente divina, como lo llames) u ocupantes de este plano invisible y superior. Date cuenta de que puedes acceder a los consejos de los que han vivido antes que tú en este lugar. Dedica tiempo a meditar y a acceder a las emociones de un plano superior de la conciencia.

• Siempre que sientas incomodidad o tristeza, no intentes cambiar el pensamiento que subyace a u estado emocional; elige otro pensamiento distinto. Sigue haciéndolo hasta sentirte bien. Así dejarás de reprocharte haber creado pensamientos infelices.

  • Haz introspección y explora la meditación y la relajación. Cuando te relajas puedes callar tu mente y escuchar la voz de la intuición. Si eres nuevo en la meditación, no toma mucho tiempo aprender. La forma más fácil es realizando meditaciones guiadas que pueden ayudarte no solo a relajarte sino también a sanar la conexión con tu Alma. Cuando te relajas y haces introspección, puedes encontrar el amor compasivo de tu Alma.
  • Busca profundamente en tus sentimientos. Tus emociones te conectan a tu alma. Permítete registrar y expresar las emociones reprimidas que han estado embotelladas dentro de ti. Lo que yace bajo esos sentimientos reprimidos son tu creatividad, pasiones, intuición e imaginación. Es como encontrar un tesoro. El precio que tienes que pagar es tu buena voluntad para expresar esas emociones negativas tales como la ira, las heridas, la decepción, y el miedo. Cuando lo haces, crearás un espacio más armonioso para que tu Alma viva.
  • Cuando te ofreces para servir a los demás y dar amor incondicional estás alimentando y conectando con tu Alma. Siendo bondadoso, amoroso y comprensivo con los demás es tu propia recompensa. Pregúntate cada día “¿Qué puedo hacer hoy para ayudar a alguien?” “¿Cómo puedo servir?” “¿A quién puedo llamar para levantar su espíritu? “
  • Agradece

Tu alma usa los desafíos y las crisis para provocar una necesidad de elegir. Si nunca experimentaras desafíos o crisis, si siempre estuvieras rodeado de personas afectuosas y en un entorno pacífico, no tendrías la necesidad de elegir. Te sentirías feliz, pero no estarías motivado para viajar a tu interior, para recordar quién eres realmente y elegir de un modo consciente la sanación. Tu alma, que anhela integrar sus aspectos no sanados, notaría que algo le falta y se vería obnubilada por los residuos de las falsas creencias no afrontadas.

El alma no es obligada a elegir circunstancias negativas hasta que ‘‘comprende’’. En última instancia, y aunque pueda parecer lo contrario, tu alma desea que sanes hasta que nades en un océano de felicidad»

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