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Consejos para ser feliz

Consciencia de tu naturaleza espiritual

junio 20, 2019
Ten consciencia de tu naturaleza espiritual

Cuando estamos aquí pasamos por muchas etapas para desarrollar una consciencia espiritual. Nos despojamos de un cuerpo de recién nacido, pasamos al de un niño, del de niño al de adulto, y del de adulto al de anciano.

¿Por qué no dar un paso más y desprendemos del cuerpo adulto para pasar a un plano espiritual? Eso es precisamente lo que hacemos. Nunca dejamos de crecer. y cuando llegamos al plano espiritual y tenemos consciencia de nuestra naturaleza espiritual seguimos creciendo aún más. Pasamos por varias etapas de desarrollo.

consciencia

Tenemos que pasar por una etapa de renovación, una de aprendizaje y una de decisión. Decidimos cuándo queremos regresar, dónde y por qué motivos. Algunos resuelven no volver. Prefieren pasar a otra etapa de desarrollo y permanecen en forma espiritual, unos más tiempo que otros, antes de regresar. Todo es crecimiento y aprendizaje, un crecimiento continúo. El cuerpo no es más que un vehículo que utilizamos mientras estamos aquí. Lo que perdura eternamente es el alma y el espíritu.

El dolor y las dificultades hacen parte del proceso de crecimiento que todos experimentamos, así mismo, también gozamos del amor, alegría y éxtasis ante nuestros logros. Todo esto, siempre va de la mano de otros, es decir que estamos aquí para vivir en comunidad, para aprender sobre el amor al estar entre otros seres humanos que siguen la misma senda, que aprenden las mismas lecciones.

Toma consciencia

A medida que nos vamos haciendo conscientes de nuestra naturaleza espiritual, reconocemos nuestra auténtica esencia. Somos inmortales y divinos. Renunciara la violencia, al odio, a la dominación, al egoísmo y a la propiedad de las personas y de las cosas es mucho más sencillo tras ese reconocimiento. Aceptar el amor, la compasión, la caridad, la esperanza, la fe y la cooperación pasa a ser lo más natural.

Tenemos que aprender de todas partes. Ricos y pobres. Fuertes y débiles. Budistas, cristianos, judíos, hindúes, musulmanes o de otras religiones. Distintas razas. Y, por descontado, hombres y mujeres.

Y así, al final, todos podemos aprender a superar cualquier tendencia biológica negativa para manifestar plenamente nuestra naturaleza espiritual. De forma similar, y por el mismo motivo, todos podemos aprender a superar cualquier enseñanza social o cultural negativa.

Algunos se quedan rezagados porque no todos avanzamos a la misma velocidad, aunque recorremos la misma senda. Los que van al frente tienen que mirar hacia atrás, con compasión y con amor, y ayudar a quienes se quedan atrás.

Hay que mirar hacia atrás y ayudar, sin esperar recompensa, ni siquiera agradecimiento. Hay que mirar hacia atrás y ayudar, porque eso es lo que hacen los seres espirituales.

Quiérete. No te preocupes por las opiniones de los demás. Si de verdad necesitas y quieres rechazar alguna oferta u obligación, dilo. En caso contrario, la rabia se acumulará en tu interior.

Claves para vivir con mayor consciencia

Aprender a ser independiente, a comprender la libertad. Eso significa tener independencia de los compromisos, de los resultados, de las opiniones y de las expectativas.

Romper los compromisos conduce a la libertad, pero eso no quiere decir abandonar una relación de amor importante, una relación que sea alimento para el alma. Lo que quiere decir es terminar con la dependencia de cualquier persona o cosa. El amor no es nunca una dependencia. El amor es un estado absoluto, incondicional y eterno que no exige nada a cambio.

Es importante que te quieras y te cuides consecuentemente, por lo que no debes permanecer en una relación destructiva, aunque crea que quieres a la otra persona. Puede que la conexión con esa persona no funcione por los problemas de ella, por su falta de comprensión o de voluntad propia, pero es importante recordar que el amor es eterno.  Tendrás muchas más oportunidades para amar. Mira a la otra persona con claridad y no la pongas en un pedestal.

Tus padres, tus profesores y  figuras de autoridad son personas iguales a ti. Tienen sus miedos, sus dudas, sus preocupaciones y sus imperfecciones. También tienen sus objetivos, y a veces tu  puedes ser un títere en sus manos. Considérales como a iguales. Sus juicios no tienen un peso especial. Considera las opiniones que emitan. Tal vez sean sensatas, acertadas. Pero también es posible que sean erróneas.

Consciencia humana

Aléjate de los miedos y de las emociones negativas. Cuando tengas que hablar o comunicarte, reconsidera tus prioridades.

Dedica tiempo y energía a la otra persona. Dedica toda tu atención y toda tu conciencia a la relación y a sus problemas.

Deja que el alma entre en la relación a través de la toma de conciencia y la comprensión. Con ello se fomenta una química que permite llegar a procesos más profundos: el alma/el hemisferio derecho del cerebro en armonía con el ego/el hemisferio izquierdo.

Las relaciones impregnadas por el alma aportan auténtica alegría a nuestras vidas.

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