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Consejos para ser feliz

El arte de perdonar

El arte de perdonar

El arte de perdonar es un acto de generosidad, pero no debe convertirse en una obligación. El perdón o es libre o no existe. Se perdona porque se desea perdonar y no porque “hay que perdonar”. Reducir el perdón a la categoría de compromiso, impide encontrar las razones de tu dolor y tu voluntad de perdonar, y el acto pierde toda su grandeza.

Cuando lesionan tu integridad moral, espiritual o física, te sientes afectado y lastimado, como si la agresión de la persona que lo hecho fuera un virus capaz de amenazar tu propia vida. La reacción inmediata que surge es la de responder al agresor ya sea con hechos (golpes) o palabras. En el momento de mayor agitación no te das cuenta que tu reacción desencadenará mayores problemas que soluciones, de hecho el revanchismo no ayuda a sanar tus heridas, solo las agrava.

El perdón ayuda a la memoria a sanar y la herida poco a poco se va cicatrizando, hasta un punto en el que el recuerdo de la ofensa ya no causa dolor, curando y liberando la memoria.

Si bien es cierto, que el perdón te ayudará, también es necesario aceptar que tienes todo el derecho de experimentar pensamientos negativos a la hora de recibir la agresión, tienes derecho de expresar tu rabia, tu dolor, y esto no es malo. Lo malo es que permanezca a perpetuidad y surjan en ti el resentimiento y la venganza como tu objetivo y motivo principal en tu vida.

El hecho de perdonar no significa darle al otro la autorización para que siga por el camino de los abusos y los atropellos. Al perdonar por el contrario, estas asumiendo la riendas de la situación para afianzar tu autoestima, exigir respecto y establecer las condiciones que eliminen por completo la conducta agresiva. No permitas que se confunda el perdón con la complicidad o la ingenuidad.

Es posible que para ti, perdonar te resulta aterrador, pues te preocupa que continúes con alguien que te esta destruyendo la vida. Entiende que perdonar no es hacer el papel de idiota si alguien te impide ser feliz, lo mejor que puedes hacer es alejarte. Si actúas como victima, conseguirás con facilidad que te hagan daño. Si te valoras, te rodearás de personas que te respetan y te tratan con dignidad. Así que tu eliges.

El arte de perdonar requiere una multitud de condiciones: tiempo, paciencia, moderación, prudencia y perseverancia en la decisión de llegar hasta el final. Comienza por evitar la venganza y exige discreción y humildad. Perdonar no solo supone liberarse del dolor sino liberar al otro del juicio severo que de el te has formado.

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