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Consejos para ser feliz

El sentido de la vida

El sentido de la vida

El sentido de la vida no es más que el acto de vivir en uno mismo. Cómo experimentas cada una de la horas y los días, de los meses y los años, moldea el propósito de tu existencia. Y este, a su vez, es el responsable de sentir plenitud.

Alguna vez te has preguntado ¿Y si no estoy llevando la vida que quiero? o ¿Y si esto no es lo que me corresponde en realidad? o ¿Y si puedo hacer algo mejor con mi vida?

Preguntas de este estilo usualmente las haces cuando pasas por momentos de crisis personal, cuando no estas contento con lo que haces actualmente o cuando sencillamente sientes que algo falta en tu vida y quieres encontrar que es. El encontrar el sentido de la vida no solo corresponde a algo circunstancial, solo es cuestión de prestar atención. En los momentos de dudas, de preguntas sin responder, de temores ocultos que salen a la luz.

Cuando dudas de tu propia realidad es muy seguro que el miedo te invada, la duda te acorrale y pospongas o mejor rechaces este tipo de pensamientos. cuando se rompen los esquemas habituales a causa de algo externo como un despido, una separación o el fallecimiento de un ser querido.

¿Cuál es entonces el sentido de la vida?

Encontrar el sentido a la vida requiere coraje, valentía, fe y confianza. Sin lo anterior seguirás llevando una vida aburrida y cada año que pase será un año perdido.

Encontrar tu propósito, tu misión, es el objetivo más elevado del ser humano. Lo dicen grandes sabios de todos los tiempos, las grandes religiones y autores Víctor Frankl, psiquiatra y autor del famoso libro “El hombre en busca de sentido” que sobrevivió al Holocausto, encontrando en el más profundo dolor un sentido a su propia vida.

En El hombre en busca de sentido Frankl relata su paso por los campos de concentración de la Alemania nazi con abrumadora honestidad: “Los que hemos vuelto de allí gracias a multitud de casualidades fortuitas o milagros —como cada cual prefiera llamarlos— lo sabemos bien: los mejores de entre nosotros no regresaron”. Los deportados que superaban las primeras selecciones desembocaban en “una especie de muerte emocional”. Era lo único que permitía soportar una vivencia profundamente deshumanizadora. En la rutina de los campos, lo peor no era el dolor físico o las crueles privaciones, sino “la angustia mental causada por la injusticia, por lo irracional de todo aquello”.

¿Cómo encontrar este sentido?

Puedes investigar por cuenta propia algunas actividades que te ayudarán a darle sentido a tu existencia con actividades que son satisfactorias y pueden proporcionarte un sentido de propósito vital. Estas son algunas de ellas:

  • El altruismo. Hacer del mundo un lugar mejor, servir a otros o realizar voluntariados son actividades que proporcionan significado a la vida de muchas personas. Podemos ver el efecto del altruismo en el significado de la vida de pacientes con cáncer en su última etapa.
  • La consagración a una causa. Existen muchos tipos de causas: la familia, el Estado, una causa política o religiosa, etc., que proporcionan sentido al ser humano. Muchas causas tienen fundamentos altruistas, pero otras no. Aun así, para que una actividad tenga significado es importante que se eleve al individuo por encima de su propio nivel, aunque no sea una actividad explícitamente altruista.
  • La creatividad: el hecho de crear algo nuevo, original o bonito, constituye un poderoso antídoto contra la falta de sentido vital. La creatividad también puede equipararse al altruismo en el sentido de que muchos procuran ser creativos para mejorar la condición del mundo y para descubrir la belleza no solo para su propio beneficio, sino también para proporcionar placer a los demás.
  • La autorrealización. Otra fuente de significado personal es la creencia de que los seres humanos deben luchar por realizarse y dedicarse tiempo a poner en práctica todas sus cualidades potenciales. Esto sería la motivación de nuestro propio crecimiento personal gracias al cual podemos encontrar un sentido a la vida.

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