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Consejos para ser feliz

Gracias | El poder de agradecer

Gracias, el poder de agradecer

Un simple gracias cada mañana tiene un poder enorme que se ve reflejada en aspectos tan básicos con tu salud. Tu salud y felicidad dependen en gran medida de los pensamientos que tengas hoy. Así que, cada momento de cada día es una oportunidad para darle la vuelta a tus pensamientos, para mejorar o entorpecer tu capacidad de pensar y sentirte de manera más positiva en el momento siguiente.

Párate un momento y reconoce el valor que tiene todo lo que te rodea. Sin límites agradece todo lo que eres, todo lo que piensas, todo lo que posees. Todo lo que das por supuesto, lo que crees que va a estar ahí siempre.

Hazte esta pregunta: «¿Cómo sería hoy mi día si sólo tuviera aquello que agradecí ayer?»

Es sorprendente como una palabra tan corta puede ser tan eficaz, tanto para quien la escucha, como para quien la pronuncia. Da las “gracias” de forma habitual a quienes rodean tu vida en el hogar o trabajo, producirá en ti cambios en tu cuerpo, en tu comportamiento, además de cambiar la actitud con la que percibes el mundo.

El hábito de agradecer

Cuando estableces el hábito de dar gracias, das un gran paso para tener la vida que deseas. No des gracias solamente cuando tus oraciones sean contestadas. No des gracias sólo cuando las cosas sean perfectas. Da gracias ahora mismo, ante las circunstancias actuales, ante las condiciones que estás enfrentando en este momento.

Da gracias por otro día más de vida.

Da gracias por la vida; da gracias por el día ante ti.

Da gracias por las oportunidades de aprender y crecer.

Da gracias y aprecia todas las cosas, las personas y los resultados que tienes ahora mismo en tu vida.

Adopta una actitud de gratitud por todo lo que se manifiesta en tu vida. Incluso en los días más oscuros. Todo lo que procede de la Fuente Universal (Dios, universo, mente creadora) tiene un propósito.  

La gratitud transforma cualquier situación negativa en una de oportunidad. ¿Quién no ha tenido un día difícil? Cuando estás pasando por situaciones difíciles, tiendes a molestarte, culpar a los demás, ver de forma negativa todo y te cierras a posibles soluciones de la situación.

Siempre agradece

En situaciones así es donde la gratitud puede hacer la diferencia. Puedes decir: “Gracias por el regalo de esta situación. Aunque quizás no lo pueda ver en este momento, gracias por la lección”. Inmediatamente abres la posibilidad de cambiar la negatividad de lo que acontece y ver otros puntos de vista.

Agradece incluso la presencia de quienes hayan podido causarte dolor y sufrimiento. Ellos, aunque no lo creas tenían algo que enseñarte. A partir de ahora da las gracias por cada persona que llega a tu vida y comprende que, como colaborador de la creación que eres, de ti depende resonar con la elevada energía del amor y la intención y mantener a esas personas con energía similar en tu vida, o dejarlos marchar con una bendición silenciosa y un amable «no, gracias». Tu bienestar siempre será tu prioridad.

Mantente inmerso en un estado de gratitud. Agradece el aire que respiras, todos los órganos internos que funcionan armónicamente, la totalidad que constituye tu cuerpo, la sangre que circula por tus venas, el cerebro que te permite procesar estas palabras y los ojos que te permiten leerlas.

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