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Consejos para ser feliz

10 LECCIONES DE SABIDURÍA DEL REY SALOMÓN

Salomón, el hijo del rey David, fue el tercer rey de Israel. En la Biblia puedes leer sobre la historia de este rey cuya sabiduría dada por Dios lo llevó a estudiar cada vez más sobre temas relacionados con la vida.

A Salomón se le atribuye gran parte del libro de Proverbios y se le reconoce ampliamente como el maestro que escribió Eclesiastés. La sabiduría de Salomón transciende todos los tiempos, sus consejos fueron escritos hace siglos, pero siguen vigentes.

Se han escrito muchos libros en los que el autor pretende impartir cierta sabiduría a sus lectores. Lo que hace diferente al libro de los Proverbios, es el autor y la fuente de su sabiduría. Es cierto que nadie podía igualar a Salomón en cuanto a sabiduría.ciertos.

Es importante señalar que, aunque Salomón recibió la sabiduría directa y milagrosamente de Dios, seguía poseyendo las características necesarias para recibir la sabiduría, características que debemos tener si deseamos obtenerla.

Las 10 lecciones de sabiduría más importantes del Rey Salomón:

1- Busque un consejo sabio

El rey Salomón afirma que para alcanzar las cosas que deseas en la vida, según la voluntad de Dios, por supuesto, necesitas a alguien que te ayude en tu camino. Y la mejor forma en que la gente puede ayudarte es dándote buenos consejos. Las personas que quieren lo mejor para ti te animarán indicándote las cosas correctas y sabias que necesitas saber o escuchar. Si escuchas las palabras de esta persona con sabiduría, ten por seguro que alcanzarás tus metas.

3- Gana riqueza paso a paso

No se preocupe y no se desanime, si está trabajando con diligencia y está confiando en Dios, más temprano que tarde, su plan tendrá éxito. Es solo una cuestión de tiempo. Ore,  y verá como Dios lo guiará.

4- Encomiende tu trabajo al Señor

Encomendar su trabajo al Señor es la mejor decisión que puede tomar. el Señor conoce exactamente los recursos y el se encarga de proveer todo lo necesario. Presentarle nuestros planes al Señor, nos garantiza que Él guiará nuestra vida y nos mostrará las mejores opciones para ser prosperado y tener éxito en todo lo que emprendamos.

5- Amar a Dios y guardar sus mandamientos

Después de vivir una vida llena de sabiduría, riquezas. El rey Salomón, el hombre más sabio de la tierra, sacó sus propias conclusiones sobre la vida. En el libro de Eclesiastés, nos enseña que lo más importante que posee una persona no son sus bienes ni sus riquezas, sino que lo más valioso que podemos hacer los seres humanos es ama

Amar a Dios y guardar sus mandamientos, porque al fin y al cabo esta vida

 es pasajera y nada podremos llevarnos de esta tierra.

6.  «Trata con los sabios y te harás más sabio, el que se junta con ignorantes se hecha a perder»

Esto es para los jóvenes, que no aprovechan el tiempo que tienen para conocer gente de provecho o rodearse de personas con algún conocimiento que les sirva para su crecimiento, no sólo crecimiento personal, también puedes conocer gente con experiencia en un tema específico, para generar ingresos y sustentarse en la vida. Por ejemplo, tenes aptitudes de cheff, te conectas con alguien con experiencia en ese tema, trabajas con el aunque ganes poco en principio, la idea es aprender un oficio y sacarle el mayor provecho, lo importante en esta etapa es el conectarse con gente que te haga crecer y que te muestre una forma de vivir mejor que la tuya, ya que lo contrario, las malas compañías te harán bajar de nivel y te vas a hecha a perder.

Observa y Aprende

7.  «No te juntes con el malhumorado ni vayas con el violento, no sea que te acostumbres a sus caminos y te pongas una trampa mortal»

Esto podría también atribuírsele a los jóvenes, pero es para todos, las malas juntas no sólo pueden convencerte de que hagas cosas que no se deben, aveces su forma violenta de decirlo nos provoca miedo, creando una relación cobarde por nuestro temor a enfrentarnos y caemos en las redes de relaciones que no nos llevarán a ningún lado, podemos discutir y levantarnos la voz, pero jamás podemos ejercer violencia sobre el otro, ni física ni verbal.

Tu siempre se amable.

8. «El principio de la sabiduría es: Adquiere sabiduría, gasta tu fortuna en adquirir prudencia»

Trabaja para conseguir lo necesario para tu diario vivir, esfuérzate porque nada se consigue sin sudar, pero ojo no seas codicioso, el codicioso se obsesiona con el dinero y el poder, aunque hay otros aspectos de la codicia, pero los más comunes son el tener dinero y el ser poderoso; Nuestra sociedad, que camina en la inseguridad, ve como modelos a lograr, el que tiene el auto más caro, la casa más cara el cuerpo más bello y desde aquí saltamos a la envidia. La envidia, otra comparación social, donde existen 3  puntos, dos persona y un objeto, uno de ellos lo tiene y el otro no y de allí se desata el sentimiento de poseer eso que el otro tiene y en este punto surge una atención, un llamado, el hecho de yo querer lo que el otro tiene no podría considerarse algo «tan malo», cierto?… ¿donde mi anhelo de poseer lo que el otro tiene se transforma en envidia?. Yo aspiro a más quiero más, por eso veo que le lo que el otro tiene me hace pensar que si el pudo ¿por que yo no?; Estoy siempre apuntando a querer más, no sólo lo que el otro tiene, también pasa por su posición a la que yo aspiro.

 Logra lo que quieras, sin compararte.

9. «Mejor es buena fama que riquezas, más vale simpatía que oro y plata»

En este último tiempo se ha multiplicado la presencia de marcas, empresas, servicios, emprendedores y muchos más etc.. en la Web. Todo esto debido al Covid-19, ha lanzado a padres, hijos, esposas, parientes a invadir las redes, que si bien ya estaban atestadas de público en esta última cuarentena se centuplicaron, logrando con ello que nuestra penetración en el campo laboral también se vea afectada por la cantidad de ofertas de todo tipo. Entonces hay que parar la pelota y lanzar de nuevo, acerquémonos a las redes con cuidado y con respeto, porque nuestro nombre está A la Vista de Todos, nuestro servicio, nuestros productos se van a visibilizar y que mejor que la gente nos vea cómo una alternativa de servicio, pero más que servicio, que el mismo sea óptimo, para que el posible prospecto nos tome en cuenta y se decida por nuestra oferta, entre tantas otras, que por ende nos traerá más clientes que a su vez nos acarreará otros tantos más y así hasta el infinito… y más allá

10. «No reprendas al soberbio, pues te aborrecerá, reprende al prudente y te querrá»

Hay una forma de ver a los demás, sea cual sea su lugar en el mundo empresarial o en el mundo del emprendedurismo en el cual se encuentren, las personas somos muy afectas a la imagen que tenemos de nosotros mismos, la que hemos creado, por un lado y la que quisiéramos que los demás vean, que por lo general no podemos dominar (esa imagen), con mucha efectividad, porque es parte de lo que no somos y nosotros tenemos que ser lo más perspicaz posible para no ofender esa imagen creada o la que pretenden mostrarnos. Y a los soberbios los percibimos en el acto y si bien no vamos a reprenderlos, lo que podemos hacer es evitarlos y rodearnos de los prudentes, porque podemos llamarle la atención y cualquier comentario nuestro ellos saben que es para su crecimiento.

Conoce a más gente y pégate a los mejores 

Reconocimiento

Salomón reconoció a Dios como la fuente de todas las bendiciones. Cuando Dios le pidió a Salomón que le pidiera lo que deseaba, la primera respuesta del Rey fue reconocer las grandes bendiciones de Dios hasta ese momento.

Salomón era humilde. Aunque se había convertido en Rey, Salomón reconocía que era «sólo un niño pequeño» que no «sabía salir ni entrar. También nosotros debemos poseer humildad si queremos adquirir sabiduría. Adquirimos sabiduría» prestando atención a las «palabras» de quienes nos enseñan la sabiduría que viene de lo alto.

Salomón fue desinteresado, poniendo a los demás en primer lugar. Pudo haber pedido a Dios una larga vida, riquezas o la vida de sus enemigos, pero no lo hizo. En lugar de pedir algo que le beneficiara principalmente a él, pidió algo que beneficiara a los demás: «un corazón comprensivo para juzgar [al] pueblo». La sabiduría del mundo se centra en la autopromoción y la autoconservación.

La sabiduría que viene de lo alto hace que busquemos el bien de los demás, ya que nos han enseñado que debemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Si poseemos estas características que Salomón demostró cuando le fue concedida la sabiduría por Dios, también ganaremos conciencia al seguir la fuente de la sabiduría. Santiago dijo que «con humildad» debemos «recibir la palabra implantada».

Sin embargo, la historia del Rey Salomón dio un giro realmente radical. No basta con buscar la sabiduría, ni siquiera con poseerla; debemos usar la sabiduría que tenemos.

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