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Consejos para ser feliz

Claves básicas para elevar tu energía vital

Claves básicas para elevar tu energía vital

La energía lo es todo en el universo, se manifiesta en tres grandes estados: lo material, lo mental y lo espiritual. Y estas tres manifestaciones de la energía universal forman una unidad indivisible, de tal manera que “la energía no se puede crear o destruir, sólo transformar” tal y como se acepta científicamente. Así como un trozo de hielo puede transformarse en agua y ésta en vapor; así lo espiritual se transforma en lo mental y en lo material y viceversa.

En cuanto a la energía vital que utiliza un individuo es lo que determina su grado de salud, de bienestar, de fortaleza y de buen funcionamiento en todos los niveles de su ser. De ahí la importancia de saber utilizar la energía vital y poder vivir más plenamente en el mundo. Así que te compartimos algunas claves para lograrlo.  

  1. Respira profundo

La próxima vez que sientas que se te acaba la energía, observa tu respiración. Es probable que tu respiración sea lenta y superficial. Esto se debe al hecho de que consumes menos oxígeno a medida que tu mente y tu cuerpo se siente cansados. Pero, así como el estado de tu mente y cuerpo puede influir en tu respiración, tu respiración puede igualmente influir en el estado de tu mente y cuerpo. Por lo tanto, si la respiración lenta y superficial es resultado de una baja energía mente-cuerpo, la respiración rápida y profunda puede darle un giro en la dirección opuesta a tu medidor de energía. Basta con respirar larga y profundamente siempre que te sientas con poca energía, para observar cómo incluso unos cuantos minutos de esta práctica te ayudarán a sentirte más despierto.

  • Conéctate con emociones inspiradoras.

Hay películas, libros, biografías e historias que nos muestran el poder de la fe, la determinación, el amor, la esperanza; nos inspiran a través de la muestra de otros seres humanos que han soñado, vencido y surgido. Recuerda esas escenas que te emocionaron y utilízalas como inspiración para lo que tienes que hacer, superar y lograr. Pasión, amor, convicción, triunfo, coraje, fe, determinación, compasión, alegría, entusiasmo… cuando nos dejamos tocar por estas emociones no nos queda otra que sentirnos inspirados por la grandeza humana. Esa misma que reside en ti. Lo que escuchas, lees o ves influye en ti. Decide absorber contenido de valor positivo, que te ayuden a crecer, a aprender cosas nuevas, que te sumen no que te resten.

  • Toma tiempo para estar solo.

En ocasiones necesitas recuperar tu centro. Regálate un momento para estar solo y asentar tu mente y emociones. Para reflexionar, dejarte sentir y reconectarte con lo que es más importante. O simplemente, para encontrar respuesta a preguntas en la sabiduría del silencio. Realmente estar contigo, no con el televisor y ni siquiera con un libro. Sólo con tus pensamientos y tu sentir. Del silencio surge lo que quieres decir. De la calma brota lo que has de hacer. Al estar quieto haces posible el reencuentro con tu ser. Para. Calla. Céntrate. Déjate estar, déjate ser. Es en el silencio cuando mejor puedes escuchar tu intuición; es en ese espacio que puedes reencontrar tu centro, tu norte, tu esencia, tu profundidad, tu poder. Por tres minutos, simplemente… Respira. Siente. Y desde el silencio… vuelve a surgir para actuar tu verdad.

  • Asegúrate un sueño y descanso de calidad.

Para tener más energía, a veces lo que necesitas es parar un rato. Es lógico: al descansar te recuperas de la energía perdida. Cuida que tu sueño sea reparador. Si no lo es, busca hacer cambios en tu ambiente que te ayuden a lograrlo. Para un sueño reparador, es importante ayudar a que la mente “se duerma” al son de tu cuerpo. Nada como una buena noche placentera y reparador sueño y unas pausas activas de descanso.

  • Mueve tu cuerpo

Tu cuerpo está diseñado para moverse y estar activo. Estás hecho para caminar, correr, inclinarte, voltearte, estirarte, alcanzar cosas, brincar, y agacharte. El sedentarismo se ha convertido en una constante. Pasar una buena parte del día sentado no sólo contribuye a desarrollar problemas de salud importantes, sino que además te roba energía.

Una de las maneras más rápidas y seguras de aumentar tu energía es tan sencilla como levantarte y moverte. Sin importar qué actividad elijas (caminar, movimientos ligeros o calistenia, ejercicios con peso corporal, trotar, o mover el cuerpo con una secuencia de yoga) tus niveles de energía aumentarán incluso con la menor actividad física.  Cuando te levantas y te mueves, tu corazón late más fuerte y rápido. Esto te ayuda a que circule más oxígeno por tu sistema y a tu cerebro, para que tengas mayor conciencia y energía. El movimiento de tus brazos y piernas también aumenta la circulación de las linfas, las hormonas, y los neurotransmisores por todo tu cuerpo, lo que regula y equilibra tu sistema mente-cuerpo y mejora aún más tu rendimiento energético.

  • Aliméntate sanamente e ingiere alimentos que te den energía

Si deseas optimizar tu energía y mantener consistentemente los niveles necesarios de vitalidad es importante elegir conscientemente lo que comes.  Tu cuerpo está compuesto de millones de células de las cuales depende tu vida y tu capacidad de estar en acción. Ellas requieren de condiciones especiales que les permita funcionar en óptimas condiciones. Sin embargo, hay quienes poco les importa lo que ingieren. Lo que comes no es inocente; tiene un impacto sobre tu bioquímica y en última instancia sobre tu vitalidad. Si tu cuerpo no tiene la alimentación adecuada y saludable no funcionará al 100%. Consume frutas, verduras, proteínas y disminuye la comida chatarra, el azúcar, los alimentos fritos y comidas de paquete.

  • Hidrátate

Tu cuerpo está compuesto en un 70% de agua. No es sorpresa encontrar que depende de este preciado líquido para funcionar en excelentes condiciones. No dependas de la señal de sed para ingerir agua. Mejor desarrolla el hábito de ingerir este líquido continuamente durante el día. Claro que irás más frecuentemente al baño, pero estarás limpiando tu organismo y manteniendo su nivel de energía.

  • Haz ejercicio físico.

Es una de las armas más poderosas para el manejo de la energía vital. El ejercicio ayuda a fortalecer tus órganos y a mantener tus sistemas internos funcionando en óptimo estado. Si haces ejercicios adecuadamente, después de hacerlos te sentirás con más energía. Prueba qué ejercicios te sirven para despertar tu vitalidad y empléalos como un recurso para mantener tu salud y energía en alto. Puedes practicarlo al aire libre o en tu casa, apoyándote de la tecnología con la infinidad de aplicaciones que existen o videos que se encuentran en las diferentes redes sociales. Ten en cuenta consultar a tu médico y revisar cual es el mejor ejercicio de acuerdo a tu edad y tu condición física

  • Escucha música que te estimule o sonidos primordiales

No importa dónde estés, todo el tiempo estás recibiendo energía vibracional en forma de sonido. Estos sonidos, dependiendo de su frecuencia, tempo, y ritmo pueden relajarte y tranquilizar tu mente-cuerpo o animarte y llenarte de energía.  Puedes sacar provecho del poder del sonido para darte el impulso necesario siempre que sientas que tienes poca energía. Por ejemplo, si cuentas con audífonos o auriculares a la mano, pon tu playlist o sonidos tonificantes que te levantarán el ánimo. Elige música animada con un ritmo contagioso que sea fácil de seguir y déjate llevar por la música.

  • Conéctate con la naturaleza 

Conectarte con la naturaleza es comprender la conexión del todo, de la unidad, es escuchar el latido de la tierra, de las plantas y todo lo que nos rodea. Dos buenas técnicas: caminar descalzo un rato y abrazar los árboles sabios. La naturaleza proyecta una magia que penetra en ti, estimulando tus sentidos y llevándote a pensamientos con altas dosis de inspiración. Las olas rompiendo en la costa; las bandadas de pájaros surcando el cielo al atardecer; el rozar de la fresca brisa en tu rostro; el aroma de las flores; el cantar de los grillos; los hermosos colores naranja de las nubes cuando el sol baja te darán inspiración y por lo tanto aumentarán tu energía vital.

  • Conéctate con tu propósito.

Cuando haces aquello que te apasiona y entusiasma, tu energía vital fluye naturalmente y se retroalimenta con tus acciones. Mientras más te acerques a tu pasión, más energía experimentarás.

  • Cierra ciclos

Hacer el ejercicio de cerrar ciclos aclara tu mente, eleva tu energía vital y asimismo genera la sensación de bienestar que se produce cuando te ocupas de desbloquearte a ti mismo. Por eso la máxima de estos cierres es: “eliminar para iluminar”.

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