1260761634724135 Saltar al contenido
Consejos para ser feliz

Frases de Facundo Cabral que te harán reflexionar

Frases-de-facundo-cabral-que-te-haran-reflexionar

Facundo Cabral (1937-2011) fue un cantante, poeta, escritor y filósofo argentino cuyas obras trascendieron las fronteras más allá del mundo hispano. Sin duda, un artista muy difícil de encasillar; por lo que podríamos decir que tenía un enorme y original estilo propio.

No obstante, y pese a su trágica muerte, Facundo Cabral nos legó una obra y una filosofía extraordinarias, por lo que siempre será recordado como un maestro.

Frases de Facundo Cabral

¡No digas no puedo ni en broma! Porque el inconsciente no tiene sentido del humor, lo tomará en serio, y te lo recordará cada vez que lo intentes.

Tu mejor activo es el tiempo. Cada segundo perdido, es vida perdida, y nuestro paso por el mundo es tan breve, que no me hago a la idea de no aprovechar cada momento.

Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia es tan simple, ¿por qué te preocupas tanto?

No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas, ya son ganancia. Cuida el presente, porque en él vivirás el resto de tu vida.

De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones.

No estás deprimido, estás distraído. Distraído de la vida que puebla.

No soy de aquí, ni soy de allá no tengo edad, ni porvenir y ser feliz es mi color de identidad.

Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye hay millones de caricias que alimentan a la vida.

Dios te respetará si eres trabajador, pero si eres juglar, te amará.

Cuando culpamos a otra persona, estamos siendo irresponsables de nuestros actos.

Nos envejece más la cobardía que el tiempo, los años solo arrugan la piel, pero el miedo arruga el alma.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera.

Si quieres, puedes ser libre hoy, porque el poder se encuentra aquí y ahora, en cada instante de tu vida.

De mi madre aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo; ahora mismo le puedes decir basta a los hábitos que te destruyen, a las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida por el camino perdido.

Ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.

No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la tierra.

Borra el pasado para no repetirlo, para no tratarte como te trataron ellos; pero no los culpes, porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas.

Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser, será y sucederá naturalmente.

Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos, y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medidas.

Borra el pasado para no repetirlo, para no tratarte como te trataron ellos; pero no los culpes, porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas.

Perdona a todos y perdónate a ti mismo, no hay liberación más grande que el perdón; no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza, y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica (agotadora y vana tarea), que te hace juez y cómplice de lo que te disgusta.

El bien y el mal viven dentro tuyo, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse. Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano.

Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente.

Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos, y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medidas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.