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Consejos para ser feliz

Cómo PLANEAR y organizar tus METAS 2020

enero 5, 2020

Nos encontramos en la época en la que muchas personas realizan sus propósitos de Año Nuevo, y, aunque esto parece ser común, lo cierto es que estas resoluciones pueden ser una guía muy útil para conseguir objetivos benéficos y saludables para nuestra vida.

Para lograr los propósitos de Año Nuevo no basta una lista de ellos sino un plan de acción concreto y objetivo. Tu capacidad para fijarte metas y hacer planes para alcanzarlas es la técnica maestra del éxito. El hacer un plan te permite convertir tu principal propósito en un proyecto planificado, con pasos específicos y con tiempos claros. Para llevarlo a cabo, es necesario tener una visión clara del resultado final, saber que quieres y porque lo quieres. Cuando establezcas tus metas, prioriza y selecciona cual quieres alcanzar en el corto, mediano y largo plazo. Así mismo, debes identificar cuáles serían los posibles obstáculos para su ejecución, así como las cualidades, competencias y habilidades que tienes o debes desarrollar para alcanzar tu meta.

La razón número uno del porque año tras año, fallas en alcanzar tus propósitos de año nuevo radica en que actúas sin un plan de acción, sin planear, Quienes dicen que están ocupados y no tienen el tiempo para hacerlo deben estar preparados para los errores, las pérdidas de tiempo y energía. Puesto que al no tener claridad frente a los pasos a seguir para alcanzar la meta se improvisa en primer lugar y se pierde el interés en segundo lugar.

Cuando haces un plan te obliga a organizar tus ideas e identificas todas las áreas clave que son necesarias resolver para tener éxito, puedes planear cuidadosamente cada paso lo cual te permite ahorrar tiempo y dinero si es el caso.

Así mismo, al planear, será mucho más fácil identificar errores, puntos fuertes y débiles que pueden llevar al abandono de dicha meta y nuevamente poner en lista de espera los propósitos de año nuevo o de cualquier tipo.

La planeación es una habilidad que puedes dominar por medio de la repetición y la práctica. Un plan es una lista de todas las actividades que tienes o debes hacer, desde el principio hasta el final, para alcanzar una meta o un objetivo específico.

Para empezar, establece tus metas y objetivos de una manera correcta. Estos deben cumplir con las siguientes características:

+ – Positive – estar formuladas en positivo. Di lo que quieres y no lo que no quieres

S – Specific – tu objetivo debe ser específico y claro

M – Measurable – fácil de medir tu progreso

A – Attainable – debe ser alcanzable y realista dentro de tu realidad

R – Relevant – es relevante; y tiene una razón importante de ser

T – Timely – tiene un plazo para ser cumplido

¿Cuáles son las típicas resoluciones de Año Nuevo?:

Bajar de peso

Organizarse mejor

Gastar menos y ahorrar más

Disfruta la vida al máximo

Mantenerse en forma y saludable

Y como puedes ver estos propósitos son cambios a gran escala. Es lógico que no se puedan lograr con un simple cambio de hábitos o de calendario.

Ejemplo: Propósito de año nuevo: Bajar de peso. Transformación de propósito (o deseo) a objetivo:

+ – Positivo: Quiero bajar de peso. (Nunca digas lo que no quieres)

S – Específico: bajar 10 kilos

M – Medible: 2 kilos por mes

A – Alcanzable: entra dentro de los márgenes razonables sin afectar mi salud

R – Relevante: es importante para mí porque quiero estar más saludable

T – Temporal: plazo para principios de junio

Objetivo: Bajar 10 kilos, 2 por mes, empezando en enero y terminando en mayo.

Después de este proceso toma una hoja de papel y haz una lista de todo lo que creas conveniente que tienes que hacer para alcanzar tu meta. Si tienes nuevas ideas agrégalas, revisa periódicamente.

Establece cuál es tu grado de compromiso y determinación. Si estás dispuesto a realizar ajustes en tus hábitos para lograrlo. Si es así, organiza por prioridades, tareas, anotaciones, de menor a mayor importancia. Anota los días, semanas y meses que crees necesitarás para cumplirlo. Cuando empiezas este proceso de planeación, tu máxima preocupación, debe ser identificar con precisión todos los pasos necesarios y el tiempo requerido para llevarla a cabo. En lo que se refiere al tiempo, hay un tiempo para el optimismo y un tiempo para el realismo. Debes ser sincero contigo en cada paso del proceso, y confiar más en ti que en la suerte, todo depende de ti.

Lo bueno es que el propio acto de planear mejora  el proceso. Cuanto mayores sean la frecuencia y el cuidado con que planees antes de empezar, aumentan las probabilidades de hacer realidad tus metas, para que consigas aún más grandes y mejores.

Tu capacidad para decidir exactamente qué quieres poner por escrito, hacer un plan y ejecutar es la clave de la disciplina. Son técnicas que puedes aprender y a dominar. En poco tiempo puedes transformar tu vida, alcanzar tus metas y realizar todo lo que te propongas.

Si escribes tus metas tiene un poder inmenso en tu mente para  lograrlas. Si estas en constante revisión de ellas, tienes presente que las puedes efectuar en el tiempo y plazo que tu establezcas. Si las revisas una vez al mes o una vez a la semana tendrás mejores resultados. Tus prioridades cambian, tus circunstancias cambian y por tal razón la ejecución de tu plan cambia. Así que ten presente revisarlas con mayor frecuencia así no quedarán olvidadas hasta el siguiente mes de diciembre.

Pon una fecha límite para aumentar el poder de tus metas. A la mente le encantan las fechas límite y le sienta de maravilla. Aunque al comienzo no tenga claridad de cómo vas a conseguir tu meta, fíjate siempre un plazo. Recuerda, siempre puedes cambiarla si tienes nueva información. Pero asegúrate de tener una fecha límite.

Nuestra mente subconsciente trabaja como un enorme ordenador que nunca se desconecta, para ayudar a convertir nuestras metas en realidad. Casi sin que hagas nada, tus metas empezarán a materializarse, a veces de manera inesperada y asombrosa. ¨

Puede que al anotar una meta sientas al comienzo escepticismo y dudes de la probabilidad de alcanzarla. Quizá tengas la idea en tu mente consciente pero todavía no creerás ni estarás convencido por completo de que sea posible. Esto es normal y natural, no dejes que esto impida empezar a planear desde ahora.

Lo único que requieres para que este método funcione es un cuaderno, un lápiz y tus metas de forma personal, positiva y en tiempo presente. En poco tiempo verás resultados sorprendentes. Incluso si eres escéptico, solo ponlo a prueba.

Hay 2 momentos en el día claves para empezar este método, en la noche antes de dormir y en la mañana antes de ir a trabajar.

Cuando escribes y revisas tus metas en la noche, las programas en tu mente subconsciente que tiene la oportunidad de trabajar en esas metas durante la noche mientras duermes. Con frecuencia te despertarás con ideas maravillosas de cosas que hacer y personas a quien llamar que te ayudarán a lograr tu objetivo.

En la mañana, antes de empezar con tu día, te preparas para pensar y actuar de manera positiva durante la jornada, al igual que el ejercicio físico, el hacer esto prepara a tu mente para estar en un nivel óptimo a lo largo del día.

El repetir este proceso mañana y noche, permite que tu subconsciente las grabe. Pasarás de pensar de forma positiva a saber de forma positiva. Desarrollarás una convicción profunda e inquebrantable de que tus metas son alcanzables y que esto es cuestión de tiempo que las hagas realidad.

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