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Consejos para ser feliz

Los 10 Ladrones de tu energía y como combatirlos

enero 15, 2020
Los 10 Ladrones de tu energía y como combatirlos

La energía es clave para realizar las actividades y superar los desafíos que a diario enfrentamos. En el transcurso del día, existen factores tanto internos como externo que afectan estos niveles de energía, generando desanimo o desmotivación para realizar las diferentes actividades.

El líder espiritual Dalai Lama los ha definido “ladrones de la energía” que son acciones que nos roban nuestra fuerza, tanto mental como física, desviándola hacia preocupaciones y estados completamente inútiles o de estrés, que no nos aportan nada y nos hacen sentir mal afectando nuestra vida. Por lo tanto, es necesario ser consciente de ellos para conseguir el estado mental que necesitas para triunfar en tu ámbito personal y profesional.

A continuación, te los compartimos, tenlos presentes y cámbialos para que la energía fluya en ti de la mejor manera. 

  • Quejarte

Sentir ira frente a alguna situación que estés enfrentando es normal, sin embargo, quejarte todo el tiempo de ella, no ayuda para nada a resolver el problema y sobre todo te quita energía que podrías estar utilizando para generar soluciones. Cualquier razón o pretexto es suficiente para proferir la queja o el grado de insatisfacción ante algo o alguien. Acabamos, inconscientemente, centrando una gran parte de nuestra energía en localizar nuestro siguiente motivo de queja, algo que nos reporta pocas satisfacciones, lógicamente. Para revertir esto enfócate en encontrar soluciones. De esta manera orientas tu atención de otra manera

  • Tener deudas

 Pocas cosas proveen una sensación de paz como la de saber que no debes nada y que no te deben nada. Procura estar al día en tus pagos y evita el incremento de intereses; por otro lado, también es importante que cobres a tiempo tus deudas. Estar al corriente con tus pagos y tener finanzas sanas te ayudará a sentirte tranquilo.

  • Rodearte de personas tóxicas

Si hay personas que te acompañan a diario con continuos pensamientos y acciones negativas que te desgastan tanto física o mentalmente debes alejarte de ellas. Si en tu entorno hay envidia, crítica, juzgamiento, ira, resentimiento, rencor, amargura, etc. Lo mejor que puedes hacer es alejarte de esas personas tóxicas. Ellos nos agotan y nos restan energía. Si esto no es posible, procura estar en una frecuencia y vibración totalmente opuesta para no dejarte llevar por este tipo de emociones.

Los 10 Ladrones de tu energía y como combatirlos
  • Preocuparte sin motivo

Adelantarse a los acontecimientos y añadir todo el abanico de posibilidades o consecuencias que nos puede dar una situación solo añade estrés y ansiedad completamente innecesarios. Cuando algo no ha sucedido todavía no tenemos por qué gastar tanta energía en preocuparnos, puesto que es probable que esos efectos negativos finalmente no ocurran o no salgan como nosotros pensamos.

Lo mejor, es centrarse en lo que sucede en el momento y enfrentarse a esas consecuencias cuando lleguen -si es que finalmente llegan.

Ante una situación difícil, sólo piensa en el presente, olvídate del pasado y el futuro, no hagas supuestos. Las cosas se pasarán.

  • Aferrarte a cosas o personas.

Es momento de poner en práctica el desapego, esto es vital para no sufrir de más. Aferrarse a las cosas o a las personas de una manera obsesiva solo generará dependencia, tristeza y depresión. ¡Deja que las cosas fluyan!

  • Ser desorganizado.

Los lugares desordenados son un agujero negro que absorbe tu energía. Además, el caos te hace perder tiempo buscando cosas, te genera estrés y al final te sentirás agotado de estar en medio del desorden.

  • Falta de planificación.

Haz lo posible por mantener organizada tu agenda del día o de la semana. Ten presente que actividades tienes pendiente en el día a día y prepáralas para cumplir con tus objetivos. Cuando no planificas, cuando no te preparas y no tienes en cuenta imprevistos en un momento importante, te bloqueas y pierdes tiempo recordando, consultando, organizando o buscando. Esta falta de planificación reduce tu energía mental de forma innecesaria, que bien podrías utilizar para realizar actividades que aporten a tus proyectos.

  • Dejar cosas pendientes.

 Aplazar constantemente tareas es la mejor manera para añadir una tensión innecesaria a tu vida. resulta muy agotador estar recordando lo que debemos hacer porque no lo hacemos de una vez por todas, sino que lo tratamos de alargar lo más que podemos. Si bien es cierto, por el momento puedes dejar pasar esa situación. En el futuro, tendrá mayores implicaciones y te traerá estrés innecesario, disminuyendo tu energía también de manera innecesaria. Aplica el refrán “No dejes para mañana, lo que puedes hacer hoy”.

  • No saber decir “no”.

Aprender a decir no es clave, si a veces por quedar bien te comprometes a algo que no quieres hacer, te quedas pensando que excusas inventar para salir del paso, esto te quita energía, ya que dedicas tu tiempo a algo en lo que perfectamente pudiste evitar si desde el comienzo decías que NO.

  • Chisme

Evita caer en este juego, evita juzgar las actuaciones y criticar a  otros. El chisme desgasta silenciosamente sobre todo porque no enfocas tu energía en mejorar aspectos personales. No te ayudas ni ayudas a otros a crecer personal, mental o espiritualmente. Utiliza este tiempo en cosas que realmente importen.

  • Guardar rencor. No perdonar

El odio y el rencor son sentimientos que te consumen y tienen consecuencias muy negativas para la salud física ya que llegan a desencadenar enfermedades. Es cierto que muchas veces la vida nos pone ante situaciones que nos llenan de ira, de dolor, de rencor y de miedos, que difícilmente podemos superar. Sin embargo, cuando decidimos no alimentar esos sentimientos y empezar a perdonar, todo en nuestra vida mejora y con el tiempo nos damos cuenta que hemos tomado una buena decisión. El odio, el rencor y la ira son sentimientos que no nos aportan nada bueno y nos pueden llevar a tomar malas decisiones. Sana tus heridas y hazlo primero por ti ¡Dile adiós a las cosas que te quitan energía!

  • No descansar.

Siempre nos exigimos demasiado, seguir un ritmo que no es sano. No esperes a llegar al límite del cansancio para descansar, haz del descanso un hábito cotidiano. “Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad”. Hay diferentes ritmos en el día a día y cada uno de nosotros debemos saber cómo actuar ante ello. Muchas veces no parar cuando lo necesitamos puede ser un gran error,

  • No cuidar tu salud

De nada nos sirve tener el mejor trabajo, mucho dinero y los mejores bienes, si no gozamos de buena salud y no cuidamos nuestro cuerpo. Para disfrutar de la vida con las mejores energías, debemos dedicarle un merecido tiempo a nuestro cuerpo para desintoxicarlo, meditar, consentirnos, alimentarnos bien, hacer ejercicios, consultar al médico y hacer todo lo necesario por estar saludables.

  • Indecisión permanente.


A la hora de decidir, dar una respuesta definitiva, o lanzarte a algo, internamente te debates entre el sí o el no, con argumentos que van y vienen, considerando todas las posibles opciones (hasta las más absurdas), imaginando escenarios que nunca llegarán a darse, intentando trazar el plan perfecto, o esperando por el momento ideal que nunca llega. Esa “batalla interna” de días y hasta semanas termina por agotarte. Pensar y analizar antes de decidir es bueno y necesario. Pensar demasiado y caer una espiral de indecisión termina por agotarte. Y además hace que no te muevas, lo que se denomina “parálisis por análisis”.  El tener que hacer algo siempre genera dudas en nosotros, esa incertidumbre no nos permite dar el paso y continuar. No tengas miedo de fallar, quizá nos equivocamos, pero los errores son aprendizajes. Es mejor equivocarse y tratar de resolver que quedarse con los brazos cruzados pensando en “él hubiera”.

  • No aceptar

Cuando no aceptas una situación esta se convierte en un obstáculo en tu camino, ya que a lo que resistes, este persistirá, no te permite avanzar y por lo tanto el camino se hace más lento. Aunque muchos confiamos en que nada es imposible y que la esperanza es lo último que se pierde, en ocasiones la vida nos pone ante situaciones en las que debemos aceptar que no podemos cambiar las cosas y que la única forma será aceptar. Aceptar no quiere decir que debamos dejar de luchar, cuando aceptamos que no podemos cambiar algo, también tenemos la posibilidad de cambiar el plan y buscar nuevas oportunidades.

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