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Consejos para ser feliz

¿Crees que todo pasa por alguna razón?

¿Crees que todo pasa por alguna razón

Cuando sucede algo en tu vida que no te gusta, experimentas un rechazo automático hacia esa situación o persona. Esto es muy sensato y razonable, y ése es precisamente el problema, que habitualmente eliges con el corazón y te justificas con la razón, y al final aquello que decides sentir encontrará inmediatamente un razonamiento que lo apoyará.

El mundo que te parece razonable no es el mundo de la lógica, sino el mundo de los automatismos. Por eso, ante estímulos que te generan incomodidad, es razonable que te   enfades.

El mundo de lo razonable te parece tan irresistiblemente lógico, que te aferras a él como si fuera el único posible. Por eso, buscas en ti y en otros razones, evidencias y justificaciones que refuercen esta forma de pensar, en la que piensas que tu estas en lo correcto y es la otra persona la equivocada

Recuerda que reacciones como la ira, el resentimiento, el deseo de venganza, la frustración, la desesperanza, la desconfianza, la ansiedad o la angustia, cuando se mantienen en el tiempo y dejan de ser emociones para convertirse en estados de ánimo, tienen efectos muy adversos: 

Perjudican la salud y la vitalidad, que daña tu sistema inmunitario, arterias, corazón, músculos y vísceras.

Generan distanciamiento entre las personas, destruyen familias, amistades, pueblos y países enteros. 

Bloquean la motivación para crear prosperidad.

Reducen e incluso anulan la claridad mental y cualquier posibilidad de ver las cosas con perspectiva, matando, además, el espíritu emprendedor.

Obstaculizan la posibilidad de conocer, descubrir, comprender y aprender.

 Si estas  emociones se ponen en marcha como reacción automática a algo que etiquetas como no deseable,sería importante que evaluarás otras opciones. Obviamente, no las vas a encontrar en el espacio de la mente intelectual porque ahí es donde se genera el problema. La opción proviene del mundo del ser, de la consciencia, de esa realidad que ya eres, pero que has olvidado. Necesitas un firme compromiso de tu parte, una gran persistencia y una buena dosis de paciencia.

La vida está interesada en que aprendas de sus lecciones, para que paso a paso despliegues tu verdadero potencial y reconozcas la esencia que se oculta tras la apariencia.

La frase «en la vida no hay amigos, ni enemigos, sólo hay maestros», te propone que a veces hay personas que no te agradan, pero que sin duda son las que más te pueden enseñar acerca de ti mismo. Te permiten reconocer tu ira, impaciencia o falta de compasión que se puede encontrar en tu interior. Son tu reflejo, tu espejo. 

Generalmente tiendes a negar este tipo de cosas, estás más enfocado en evitar el dolor que en buscar la recompensa, por eso cuando intuyes que va a existir sufrimiento, sueles evitarlo.

Cuando te sucede algo que no te gusta, algo en lo que pierdes el control como perder un vuelo, tropezar con algo que te genera dolor, pelear con alguien cercano, inmediatamente le das a ese suceso un significado, que como consecuencia lo asociarás con emociones negativas como la ira, la frustración o la angustia. 

Si te enfocas en lo negativo, será difícil superar este suceso  sin entender el para qué  vives esa situación.

Por tal motivo, dale el giro necesario en el momento justo, enfócate en lo positivo, enfócate en encontrar esas lecciones y el aprendizaje que trae cada situación “difícil” o cada “reto” que enfrentes. 

Para lograrlo,  la aceptación te ayudará a reconciliarte con tu realidad, con lo que estás viviendo. Esta aceptación no tiene nada que ver con la resignación. La aceptación impulsa a la acción, a la toma de responsabilidad, a que seas plenamente consciente de que sí eres capaz de dar una respuesta a lo sucedido.

En la aceptación, la acción que se pone en marcha no es para rebelarse con lo ocurrido, sino para rebelarse ante la idea de que no tienes opción de respuesta.

En el momento en el que te abres a la posibilidad de aceptar algo, también te estas abriendo a la posibilidad de considerar que puede haber una oportunidad oculta en esa situación. 

La mejor oportunidad está en preguntarte: «¿Qué puede haber de valor en lo que me está ocurriendo?».

Una actividad que puede ayudarte a diario para entender lo que sucede en la vida y de paso reducir la tensión que vives a diario, radica en agradecer.

El poder que ejerce la gratitud en tu vida es inmensamente maravilloso. Así que cada día recuerda dar gracias por cada una de las situaciones que vives, sean positivas o negativas, esto te ayudará a cambiar de enfoque y darte cuenta que cuentas con grandes bendiciones que te ayudarán a superar cualquier inconveniente que estés viviendo. 

No tiene sentido que te desgastes queriendo cambiar cosas que, de entrada, están fuera de tu alcance. Evita adoptar el papel de víctima, de buscar culpables, y mejor toma responsabilidad a la hora de dar una respuesta a lo que te sucede.

Si activas tu mente, tu inteligencia, tu instinto, seguramente se reducirán las cosas malas y predominarán las buenas.

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