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Sistema de creencias

Cómo cambiar sistema de creencias

La historia de la humanidad se basa en esencia en la historia de las creencias humanas. Las personas que han marcado la diferencia y han hecho historia, son los que cambiaron nuestras creencias.

Si quieres realizar un cambio en tu vida, debes evaluar cuáles son las creencias que han impedido que lo realices. Para efectuar el cambio que te permita trascender y ser la persona que quieres ser, es necesario aprender a modelar las creencias de quienes alcanzaron el éxito.

Cuanto más sabemos sobre el comportamiento humano, más apreciamos el extraordinario poder de las creencias en nuestra vida.

La fe no es más que un estado, una representación interna que dirige el comportamiento. Puede ser una fe capacitante, como la creencia en una posibilidad  (la convicción de que vamos a triunfar en tal cosa o a conseguir tal otra), o una fe incapacitante  (la creencia de que no podemos, de que nuestras limitaciones evidentes son incorregibles e insuperables).

Si crees en el triunfo tienes mucho camino recorrido para alcanzarlo; si crees en el fracaso, esos mensajes te llevarán sin duda a tal experiencia.

Recuerda que tienes razón tanto si dices que puedes como si dice que no puedes. Ambas convicciones tienen una gran potencia.

¿Cuál es el sistema de creencias?

El sistema de creencias es lo que opinamos sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre la vida. Todo el conjunto de creencias es nuestro paradigma personal. El paradigma nos sirve de lente para interpretar la realidad.

La cuestión estriba en saber qué clase de creencias nos conviene albergar, y cómo desarrollarlas.

¿qué son las creencias?

Son planteamientos preformados y preorganizados de la percepción, que filtran de una manera coherente la comunicación contigo mismo.

¿De dónde proceden las creencias?

La primera fuente es el ambiente que nos rodea. En él es donde se produce de la manera más inevitable el ciclo según el cual el éxito llama al éxito y el fracaso incuba el fracaso.

La segunda son los acontecimientos, grandes o pequeños. Estos pueden dar forma a la creencia. En la vida de toda persona hay acontecimientos inolvidables.

La tercera manera de fomentar las creencias es a través del conocimiento.

El conocimiento es una de las grandes vías que permiten romper las trabas de un ambiente limitado.

La cuarta manera en que se crean resultados es a través de nuestros resultados anteriores.

La quinta manera de establecer creencias consiste en reinventarse mentalmente la experiencia futura como si ya se hubiese realizado.

Cómo se forman las creencias

Las creencias se forman en los primeros años de vida, donde las personas más cercanas son las principales gestoras de los pensamientos, es decir los padres, A su vez, las creencias de ellos hacen parte de las ideas impartidas por sus progenitores. Entonces, es una cadena que se mantiene por generaciones. Además de eso, las experiencias de vida ayudan a fortalecer ese sistema de creencias que esta anclado en el subconsciente y que dirigira las acciones de las personas en sus presente y su futuro.

Tipos de creencias

Hay creencias tan implantadas en nuestra manera de pensar que son inconscientes, automáticas. Esta distinción es confusa porque no es sencillo saber hasta qué punto una idea es inconsciente o no, o si una aparente creencia inconsciente solo surge en momentos de emoción intensa o bajo ciertas circunstancias.

Creencias conscientes

Este tipo de creencias forma parte de nuestro discurso diario, el modo en el que explicitamos nuestras convicciones ya sea de forma hablada o escrita, refiriéndonos a nuestras opiniones.

Creencias inconscientes

Las creencias inconscientes se expresan a través los actos involuntarios y los experimentos mentales.

Creencias sobre la propia identidad

Relacionadas con el amor propio, la autoestima, el autoconcepto y las expectativas que se tienen sobre ti mismo

Creencias sobre el entorno

Relacionadas con la sociedad en la que se vive, amigos y conocidos, etc. Se atribuyen las causas de lo que vives a los demás, a la suerte o a ti mismo.

Creencia y fe

El error más grave que las personas suelen cometer respecto a la fe es creer que se trata de un concepto intelectual estático, de una actitud divorciada de la acción y de los resultados. Nada más lejos de la verdad.

La fe es la puerta de entrada a la excelencia precisamente porque no tiene nada de irreal ni de estático. La fe determina la capacidad para liberar el máximo potencial

Si dices que no puedes recordar algo, tienes razón; si dices que puedes, entonces transmites al sistema nervioso una orden que abre caminos hacia aquella parte del cerebro que posiblemente contenga las respuestas que necesitabas.

Cómo cambiar las creencias

A veces no hace falta tener una fe tan tremenda para triunfar en algo. En ocasiones, los individuos producen resultados sobresalientes sencillamente porque ignoraban que la cosa fuese difícil o imposible.

Es decir que a veces basta con la ausencia de convicciones limitantes.

Un modo de cambiar nuestras creencias consiste en vivir una experiencia que las refute. Se pueden hacer cosas aunque las tuvieran por imposibles.

Cuando uno se ve capaz de hacer lo que antes creía imposible, por fuerza ha de reconsiderar todo su sistema de creencias. La vida es al mismo tiempo más sutil y más complicada de lo que muchos creen.

Así que, si no lo ha hecho todavía, revisa tus creencias y decide cuáles te conviene cambiar en seguida y en qué sentido te conviene cambiarlas.

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