Saltar al contenido
Consejos para ser feliz

Nadie llega a tu vida por azar

Nadie llega a tu vida por azar

En muchas ocasiones renegamos por las personas que nos hicieron daño, insultamos y no perdonamos a las personas que nos engañaron, nos hirieron o  se burlaron de nosotros. Sin embargo, hay una razón fundamental para entender porque llegaron a nuestra vida y es a ENSEÑARNOS.

Sí, aunque no lo creas cada persona que llega a nuestra vida nos traen grandes lecciones algunas más agradables que otras. El simple hecho de reconocer y de entender cual fue esa valiosa enseñanza tras el dolor y el sufrimiento en algunos caso o la dicha y la alegría son fundamentales para crecer.

Las personas llegan por algo a tu vida

Esas personas que nos hieren también dejan grandes lecciones, el reconocer y apreciar a las personas que realmente nos aman, nos ayudan a entender que la prioridad en cualquier tipo de relaciones siempre serás tu, tu amor propio, tu dignidad, tu valor. Ese dolor inicial por lo general se traduce en emociones negativas que son válidas al principio pero que tu decides si quieres estar toda la vida anclada a esa persona a través de los recuerdos o prefieres avanzar.

En este caso, el alejarse de ellas es la mejor opción, ya tu prioridad eres tu. No importa cuanto tiempo lleves con esa persona, es mejor decir ADIÓS y eliminarla de tu vida que permanecer con ella amargándote la tuya, esto puede traducirse en relaciones laborales, familiares,  amistad y amorosas.

Las personas llegan para enseñarte

Así mismo, aparecen ángeles o seres que nos brindan una ayuda emocional tan grande, nos ayudan, nos fortalecen, nos guían, nos brindan su apoyo físico, espiritual o emocionalmente. Están por la razón que tú necesitabas que estén allí. Pero, esto usualmente no dura para siempre y esta bien, Aprendiste de ellas, gozaste de su compañía y te ayudaron a crecer personal y espiritualmente. Han cumplido su ciclo y es absolutamente valido.

Esto no es malo, al contrario, al entender cual fue el propósito de su presencia en nuestras vidas nos ayudan a avanzar y seguir creciendo. Tu trabajo es aceptar la lección, querer a esa persona, usar y practicar lo que has aprendido en todas las demás relaciones y áreas de tu vida.

Así que si en estos momentos sientes que esa persona jamás debió aparecer o jamas debió irse es hora de que aceptes y entiendas su misión en tu vida y  afirmes:  ¡ Gracias por ser parte de mi historia de  vida ! Gracias a ti crecí, aprendí y avance. Gracias

Hay personas que llegan a tu vida sin buscarlas

A veces, las mejores personas, aparecen sin que las busques. Llegan para plantar flores en el jardín de nuestros días tristes, están ahí para ser el eco de nuestras risas, de nuestras aficiones y pasiones. Por lo tanto, nadie llega a tu vida sin un objetivo.

 Llegan para alegrar nuestros días cuando pensábamos que no podriamos solos. LLegan en el momento justo, en el momento perfecto.

El encontrarla es un priviligio para pocos, ya que se puede hacer un equipo donde el actuar sin interes, con la mayor empatia, con una autentica relación personal lejos de materialismo o superficialidades, hará los días o momentos con ella más plenos y felices.

Solo es necesario entender que estas personas mágicas llegarán a nuestras vidas solo si nosotros somos receptivos.

Cuando apreciamos su belleza en su interior, cuando vemos su poder natural, su empatia no solo con nosotros, sino con el mundo. Esto es supremamente necesario ya que en muchas ocasiones nos ocupamos solo de las cualidades negativas del otro, sino mirar sus cualidades positivas .

Hay personas que llegan a nuestras vidas con el único objetivo de ver una luz de esperanza. Esas personas especiales que hacen nuestra vida más hermosa, interesante y especial. Son regalos que todos merecemos y que, por encima de todo, debemos cuidar. Así que da siempre tu mejor versión a estos seres especiales que te dan luz día a día.

Nadie se cruza en tu vida por casualidad

Cuando alguien está en tu vida por una razón es generalmente, para llenar una necesidad que has demostrado tener. Ellas vienen para ayudarte con una dificultad, proporcionan apoyo y orientación, ayuda física, emocional o espiritual.

Entonces sin ninguna actitud errónea de tu parte o en una hora incierta, esa
persona dirá o hará alguna cosa para que la relación llegue a su fin. Así que nadie llega a tu vida sin un fin, llegan a su vez a repartir, crecer y aprender.

Ellas te traen la experiencia de la paz o te hacen reír. Ellas te podrán enseñar algo que nunca has hecho. Tu tarea es aceptar la lección, amar a la persona y poner en práctica lo que has aprendido en todas tus otras relaciones y áreas de tu vida.

personas llegan a tu vida como bendiciones otras como lecciones, hay personas que llegan a tu vida y lo cambian todo, hay personas que llegan a tu vida y se van, nadie llega a tu vida por casualidad, las personas llegan a tu vida por algo, las personas llegan a tu vida para enseñarte, algunas personas llegan a tu vida, las personas que llegan a tu vida, personas llegan a tu vida por una razón, las personas llegan por algo a tu vida, las personas que llegan a tu vida no es por casualidad, hay personas que llegan a tu vida por una razón, existen personas que llegan a tu vida, las personas llegan a tu vida siempre por una razón, las personas llegan a nuestra vida por una razón, personas llegan a tu vida, todas las personas llegan a tu vida por una razón, personas que llegan, hay personas que llegan a tu vida y se van, personas que llegan a tu vida y se van

Deja un comentario

Comentarios (2)

Muchas veces el miedo a lo desconocido, a equivocarse, a sentir culpa a arrepentirse y a la soledad afectiva hace que no pongamos límites en el amor, y la única forma de avanzar es cambiar los pensamientos y darte cuenta de que en la vida todo tiene ciclos.
Dejar fluir y aceptar los cambios en la vida es lo más maravilloso.
El amor propio es el que te permite equilibrar el intercambio afectivo y crear un amor de ida y vuelta.
Gracias, saludos y Mil Bendiciones

Responder

Así es Maura, el amor propio nos da ese equilibrio. Gracias por compartir estas palabras.
Saludos.

Responder