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Consejos para ser feliz

Las personas tóxicas: Cómo tratarlas y evitar que influyan en tu vida

Las personas tóxicas Cómo tratarlas y evitar que influyan en tu vida

Las personas tóxicas conviven a diario con nosotros ya sea en el trabajo, en la casa o aún cuando decides sentarte en un restaurante y ordenar tu comida. Abusos, malos tratos, impulsividades, negativas, desencantos, y frustraciones son las que vivimos la mayor parte del tiempo. Se trata de personas que a diario se proponen intimidar e indisponer a quienes esten alrededor.

Gente difícil, tóxica, que de ninguna manera puede convertirse en la excusa perfecta de tu frustración; todo lo contrario, necesitas convertirla en detonante de tus éxitos.

Qué es ser una persona tóxica

Son personas que no han madurado emocionalmente, personas inseguras y egoístas que necesitan estar cerca de alguien (su víctima) para entablar una relación absorbente que les permita descargar sus frustraciones. Así convierten a su víctima en una terapia barata, invadiendo sus límites y centradas en fijarse en sus defectos y en la parte negativa de las cosas para compensar sus carencias e inseguridades y así sentirse mejor consigo mismas, sin aportar casi nada positivo a la relación. Por eso las personas tóxicas acaban por molestar a menudo a su víctima, que termina experimentando emociones negativas y agotamiento, sintiendo que se consume su energía y alegría. Cuando después de estar con alguien nos sentimos estresados, frustrados o sentimos alivio cuando nos quedamos solos, estamos ante una persona tóxica para nosotros.

Alejate de las personas tóxicas

Si te dicen que no se puede, es porque sí puedes. Si dicen que es inútil que sigas insistiendo, tú sigue golpeando porque la puerta se abrirá. Si te afirman que no vale la pena, tú insiste, porque seguramente en la negativa está escondida tu prosperidad. Los «no» de los otros son los «sí» de los que no dependen ni de las palabras ni de las emociones de nadie.

No te enfoques en las personas, enfócate en los objetivos. No te detengas a evaluar ni a entender a nadie. Tu objetivo no es comprender ni justificar las actitudes de los otros, sino las tuyas, lograr la visión correctiva necesaria y seguir hacia la meta.

Cómo tratar con personas tóxicas

Frente a los tóxicos, no te enojes, no te amargues, sé astuto e inteligente:

  • No te ofusques: si te enojas generarás una pelea y en toda batalla hay heridos.
  • Busca el lado positivo: aprende de ellos lo que no hay que hacer y revierte a tu favor la situación.

De esta forma aprenderás a ser libre de la gente tóxica, a definir con inteligencia tus nuevas relaciones y a saber que de acuerdo a las personas a las que les permitas estar a tu lado será el mundo que construyas

¿Te pasó alguna vez que un trabajo al cual le habías dedicado horas y todo tu tiempo libre fue brutalmente menospreciado delante de todos tus compañeros? ¿Solían tus padres avergonzarte delante de tus amigos a raíz de las calificaciones que obtenías?

Características de las personas tóxicas

En algún momento de la vida has experimentado esa sensación de ser maltratado o avergonzado por tus padres, compañeros, amigos, jefes o superiores. Son personajes tóxicos que a diario se empecinan en hacemos difícil nuestro diario vivir: «Si yo no puedo ser feliz, tú tampoco», retumba como eco en sus mentes. No viven ni dejan vivir.

Al reconocerlas conseguirás ubicarte lo más lejos que puedas de ellas, ignorarlas y seguir tu camino. Descubrir sus movimientos te permitirá subir un escalón en el camino hacia la libertad.

  • Siempre tienen piedras en la mano: Son personas que estarán esperando la oportunidad en la que cometas un error para hacértelo notar y demostrar ante los demás que, si no hubiese sido por ellos, tu error hubiera desprestigiado a la empresa o hubiese puesto en peligro la ejecución de algún proyecto, como es de esperar, harán su corrección en público. Estas personas sólo logran aumentar su figura si el otro merma o es descalificado, de lo contrario no saben cómo hacerse notar.
  • Siempre vigilan, esperando que lo malo suceda al fin: reclamos y «acuses de recibo» presentan a diario este tipo de personas. Son aquellas que tarde o temprano te pasarán factura por el favor o la palabra o la conexión que te ofrecieron.

Hay un dicho popular que dice que si te ríes mucho el día viernes, algo malo va a pasarte el fin de semana. Así es como piensa estas personas tóxicas: anuncia desgracias, tragedias, huracanes, tratando de robarte la felicidad que tienes o que alcanzaste al haber abrazado la felicidad o el éxito.

Cómo identificar a una persona tóxica

Son personas que no saben de arrepentimiento ni de perdón. En su vocabulario no se encuentran las palabras: perdón, disculpas, lo siento. Sus decisiones son inmutables e inamovibles. Prefieren continuar con su razón, sea cual fuese resultado que sus palabras o sus actos puedan producir en los otros. Son conocidos por ser «los dueños de la verdad», claro que se trata de sus verdades, pero no de la tuya ni de la mía.

Te podrán decir:

  • ¿Para qué quieres correr?
  • ¿Para qué deseas lograr tu sueño?
  • Otro día lo puedes hacer.
  • No es tu tiempo, no es tu momento.
  • Siempre hay tiempo, no te apures.
  • ¿Para qué vas a hacer más?
  • ¿Ppr qué qué vas si no hay premio, si el rey no te va a dar una corona?
  • ¿Para qué te esfuerzas, si no hay ni recompensa ni ganancia?

En el transcurso de nuestra vida seguramente nos encontremos con este tipo de personas tóxicas. El objetivo es que a pesar de su existencia, sus estrategias y sus arpones no nos alcancen ni aún nos rocen. Si a una persona le buscas el lado malo, seguramente se lo vas a encontrar, pero si te empecinas en sacar lo mejor de ella, también podrás hacerlo.

Claro que es mucho mejor quedarse con lo bueno del otro que con sus defectos, pero éste no es el modo de pensar de las personalidades tóxicas. En cuanto a ellas, no hagas nada por cambiarlas, sólo cambia el que desea hacerlo; lo mejor que puedes hacer es evitar al máximo el contacto con este tipo de gente, resguardando así tu estima y tus emociones. Ser libre de todas sus especulaciones te permitirá llegar mucho más rápido al objetivo. Sólo aquel que es libre puede hacer al otro libre.

Protegerse de las personas tóxicas

Los acontecimientos pueden ser determinantes a la hora de estar bien o no, pero no dejan de ser consecuencias de decisiones que tomamos en un estado de libertad de elección: soy yo quien decide sentirme mal o bien, sólo yo tengo el control de mi vida y estoy autorizado a elegir lo que es mejor para mí. Es decir, eres tú quien a cada momento decidirás qué valor o estima le darás a cada palabra que recibas.

Todos los sentimientos que creamos se originan dentro nuestro, pero así como nacen pueden ser modificados y, si no nos sirven, desechados. Odiar, amar, querer, respetar, son decisiones que nos pertenecen. Es parte de nuestra naturaleza, de nuestra creación, la libertad de elegir, del mismo modo en que está en la naturaleza del esclavo el seguir lo que su amo o «los otros» le impongan. ¿Cuántas veces sentiste resentimiento por lo que contaron de alguien? Seguramente muchas, aunque fuera rencor que no te competía, pero que padeciste de todas maneras.

¡No convirtamos a los otros en formadores de nuestras emociones! ¡No le otorguemos tal poder! Hoy más que nunca mereces decidir ser feliz.

Las personas tóxicas han vivido, como dice Eric Fromm, con miedo y frustración: «El hombre moderno vive bajo la ilusión de saber lo que quiere, cuando en realidad quiere lo que tiene que querer».

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